Tomates confitados
¡Muy buenas a tod@s una semana más!
Son muy sencillos de preparar, solo tenemos que disponer de tiempo, porque para que queden perfectos requiere de un buen rato, pero no os vais a arrepentir, eso os lo aseguro.
De modo que si os queréis volver un poco loc@s como yo, no hay más que seguir nuestro ritual… delantal, musiquita y todo el tiempo que necesites para disfrutar preparando esta delicia.
Ingredientes
- 1 kg. Tomare Cherrys.
- 1 cucharada de sal.
- Unas hojas de albahaca fresca.
- 6 dientes de ajo sin pelar.
- 1 pizca de sal.
- Aceite de oliva suave.
Preparación
- Lavamos nuestro tomatitos y los secamos bien con un trapo de cocina o papel absorbente.
- Los ponemos en una olla amplia donde nos quepan todos bien sin estar unos encima de otros, cubrimos con el aceite por completo y añadimos los dientes de ajo, la cucharada de azúcar, la pizca de sal y las hojas de albahaca.
- Ponemos al fuego suave hasta que rompa a hervir, en ese momento bajamos la intensidad al mínimo, no deben de freírse, ni llegar a dejar de burbujear nuestro aceite. En mi caso que tengo inducción, lo he puesto a intensidad 2.
- Una vez que hemos alcanzado la temperatura y hemos adaptado la intensidad del fuego, lo mantendremos durante aproximadamente una hora y cuarto. Dependerá un poco del tamaño de los tomatitos, en mi caso eran de un calibre grandecito, si son más pequeñines, con una hora será suficiente.
- Una vez pasado el tiempo lo dejamos enfriar por completo y ya los podremos envasar en un tarro de cristal. Muy importante que los tomates siempre estén cubiertos por el aceite para que no se pudran.
- Yo primero he sacado los tomates uno a uno con una cuchara para ponerlos en el tarro y después he colado el aceite para apartar el ajo y la albahaca.
- Se conservan por mucho tiempo de este modo en el frigorífico sin problema.
No tenemos que preocuparnos de moverlos durante el tiempo de cocción, simplemente hay que dejarles a su amor cocinarse.
Lo ideal es que todos los tomates tengan más o menos el mismo tamaño para que se hagan por igual y no se nos deshagan o se nos queden sin terminar de hacer.
Con el aceite sobrante podréis aliñar ensaladas y verduras, que veréis que bueno está así cocinado.
El plato de la imagen es un queso Provolone (me encanta ese queso) hecho al horno para que se funda con unos tomates por encima, pero los podréis tomar en ensaladas, pizas, acompañando carnes y pescados. De verdad que es un bocadito muy muy bueno y una explosión de sabores cuando se rompe en la boca.




Comentarios
Publicar un comentario